ISSN 2954-4300 · https://doi.org/10.32399/ICSYH.bvbuap.2954-4300.2026.8.15.902
Reseñas e intervenciones
El amortiguador sistémico frente a la policrisis de la globalización capitalista. Reseña del libro: Domínguez, R.; Lo Brutto, G. y Vadell, J. (2025). La Cooperación Sur-Sur en la policrisis de la globalización capitalista. BUAP.
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Carlos Nander Barra Fernández
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México
ORCID: https://orcid.org/0009-0003-9180-701X
Recibido: 19/06/2026
Aceptado: 15/09/2026
El orden internacional liberal erigido tras la Segunda Guerra Mundial experimenta una fase de crisis que converge con el estancamiento o retroceso de una de sus características centrales, la globalización, cuestión que supone una crisis de hegemonía sistémica (Sanahuja, 2023). El agotamiento de los recursos naturales, la pérdida de la biodiversidad, el desgaste de la democracia liberal, el ascenso de la extrema derecha, la reorganización de los patrones productivos a escala global y la pérdida de legitimidad de las instituciones internacionales son solo algunas de las manifestaciones de dicha crisis generalizada, a la cual Edgar Morin y Ann Kern nombraron en 1993 como policrisis, término que hace referencia al conjunto de diversas crisis interrelacionadas que se refuerzan entre sí, provocando un escenario aún más catastrófico, producto de las contradicciones inherentes al sistema capitalista.
Ante dicho contexto internacional incierto caracterizado por el interregno hegemónico (Gramsci, 1975), en el que el líder del orden internacional basado en reglas construido en la posguerra se posiciona como una alternativa en la que cada vez menos se puede confiar, los Estados del Sur Global se enfrentan a la disyuntiva de cómo sortear los efectos que producen las tensiones fragmentarias del sistema internacional; asimismo, se cuestionan si es acertado mantenerse anclados a dicha estructura neoliberal globalizada promovida por Washington o buscar medidas de inserción efectiva en el nuevo orden multipolar o policéntrico (Amin, 1985), que parece estar impulsando Pekín. Ante ello, son evidentes las diversas iniciativas que han llevado a poner en duda la legitimidad del liderazgo estadounidense, tantas como aquellas que han fortalecido la imagen del gigante asiático como socio estratégico sobre el cual apoyarse; por mencionar algunos ejemplos dentro del plano internacional, podemos señalar la débil narrativa que utilizó Washington en contra del narcoterrorismo para intentar justificar su invasión en Venezuela a inicios del 2026, lo cual demostró que el proyecto estadounidense sufrió una clara derrota en otras regiones como el Asia Pacífico o Europa del Este, y evidenció su repliegue para intentar retomar el control geopolítico de América Latina, hemisferio cada vez más vinculado al poder económico chino.
En paralelo, la reciente agresión estadounidense contra Irán, la cual no sólo no obtuvo el cambio de régimen que tanto buscaba Trump, sino que también reforzó la narrativa nacionalista iraní tanto de forma doméstica como hacia el exterior, no hizo más que poner en entredicho la capacidad estratégica de las fuerzas armadas estadounidenses. A este respecto, el desplazamiento de la narrativa de protección legítima que ejercía Estados Unidos por la de la extorsión mafiosa (Arrighi, 2007) ha generado repulsión en diversos actores del sistema internacional e incitado a la búsqueda de relaciones políticas alternativas, lo cual no es más que una evidencia de los límites y carencias del multilateralismo que Washington construyó, mismo que no supo adaptarse al ascenso de nuevos actores emergentes que han reclamado más voz y soberanía frente a la injerencia de Occidente (Sanahuja, 2023).
Frente a dicha praxis estadounidense caracterizada por el hostigamiento y la hostilidad, existen diversas naciones que promueven una forma de diplomacia más horizontal y, por ende, más justa, misma que está liderada por China y a la cual se ha denominado Cooperación Sur-Sur. Iniciativas como la Franja y Ruta de la Seda y el grupo brics han significado una oportunidad para que diversos países emergentes del Sur Global tengan mayor representación en un orden internacional regido por las reglas y el discurso de Occidente. Bajo este orden de ideas, ante semejante tesitura internacional, la obra colectiva La Cooperación Sur-Sur en la policrisis de la globalización capitalista adquiere una relevancia elemental debido a que cada uno de sus capítulos hace una lectura crítica y descriptiva de diversos eventos que están marcando nuestro contexto internacional y que tienen fuertes repercusiones en el plano doméstico.
Editado en 2025 por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y coordinado por Rafael Domínguez Martín, Giuseppe Lo Brutto y Javier Vadell, el libro es una obra colaborativa en la que los coordinadores, en conjunto con otros autores ofrecen, a través de distintos enfoques, una lectura sobre la Cooperación Sur-Sur como herramienta amortiguadora de los posibles efectos que pueda generar la policrisis, cuestión que se espera desemboque en la consecución de un orden mundial más incluyente, ajeno a aquellos valores promovidos por la globalización capitalista. Mediante un enfoque interdisciplinario, a lo largo de diez capítulos este libro nos otorga una mirada desde el Sur Global que hace un análisis exhaustivo del papel de la Cooperación Sur-Sur en distintas regiones del planeta, reconociéndola como una pieza indispensable dentro del tablero geopolítico actual y como un elemento clave para el desarrollo de los países emergentes.
¿Qué implicaciones tendrá para el sistema internacional y para China su inminente graduación de la lista de receptores de ayuda del Comité de Ayuda al Desarrollo (cad) como país desarrollado? En el primer capítulo, titulado «Beijing y el Sur Global: la cooperación Sur-Sur ante la graduación de China en desarrollo», Rafael Domínguez se propone resolver esta pregunta afirmando que dicho suceso significará la reformulación de la narrativa estratégica china, manteniéndose como líder del Sur Global a través del espíritu de Bandung y de su cada vez más fortalecida capacidad institucional, misma que se manifiesta a través de sus diversas iniciativas globales de desarrollo, seguridad y civilización, así como sus constantes diálogos estratégicos en gran parte de las regiones del planeta. Por medio de un impecable enfoque teórico, este capítulo cuestiona los señalamientos de Occidente sobre China como país imperial y destaca su capacidad estratégica, la cual le ha dado legitimidad a su liderazgo. China, una nación que peleó contra el imperialismo por más de cien años antes de lograr la victoria en 1949 (Tsetung, 1972), ahora se enfrenta a acusaciones de reproducir dicha fase del capitalismo, por lo que este capítulo buscará desmantelar esa narrativa y ofrecer una perspectiva más amplia de su política rumbo a 2030.
Sin duda, es imposible hablar de las múltiples crisis que atraviesa el mundo sin mencionar el papel que ha tenido Estados Unidos dentro de las mismas. A este respecto, en el segundo capítulo, que lleva por título «Multipolaridad del caos sistémico: neoimperialismo vs. humanismo chino», Javier Vadell y Francesca Staiano hacen una introspección acerca de la segunda presidencia de Donald Trump como punta de lanza que marca el retorno hacia el modelo imperial del siglo xix. Este escenario de reconfiguración hegemónica que provoca tensiones constantes entre los distintos actores de nuestro sistema internacional acota las oportunidades de Washington para recuperar el trono sistémico, vía globalización neoliberal, aumentando las posibilidades de que utilice aún más la guerra como campo de acumulación del capital (Luxemburg, 1912), ya que la destrucción que provoca permite reiniciar los ciclos de inversión. En contraste con ello, Pekín ofrece una alternativa que reconoce la importancia del resto de naciones a través del concepto de Tianxia, es decir, «todo bajo el cielo», idea que plantea un orden internacional alejado del paradigma de confrontación interestatal.
Siguiendo esta línea de pensamiento, el tercer capítulo, de Sebastian Schultz y titulado «El multilateralismo pluriversal como eje de nueva gobernanza global: análisis de la propuesta del brics», aborda la propuesta del grupo brics sobre el «multilateralismo pluriversal», iniciativa que plantea la construcción de un nuevo modelo de gobernanza global en donde los Estados miembro tienen una mayor representación, no están condicionados políticamente y determinan sus relaciones a través de la Cooperación Sur-Sur, así como de la justicia social. Siguiendo un riguroso método cualitativo a través del análisis de la Declaración de Kazán –emitida en octubre de 2024– y otros documentos oficiales, e incorporando el análisis de autores como Enrique Dussel (2014) o Robert Cox (1993), este material hace una revisión crítica del modelo de gobernanza erigido hace 80 años y pone en tela de juicio el universalismo occidental.
Desde su conformación en 2006, como entidad financiera, el grupo brics ha visto un crecimiento exponencial de su capacidad institucional, misma que ha sido sumamente atrayente para otros países del sistema; es por ello que en el cuarto capítulo que tiene por nombre «brics plus y los procesos de densificación institucional del brics», su autor, Leonardo Ramos, lleva a cabo una disección del aparato institucional de esta asociación, identificándola como una plataforma estratégica de diálogo entre las potencias del Sur Global. Tomando en consideración aspectos como la reorganización económica, la seguridad global y su ampliación mediante brics plus, este capítulo afirma que dicho proceso ha dado apertura a la creación de espacios de mayor autonomía donde China está constituyendo una agenda global alternativa.
En el quinto capítulo, titulado «América Latina y el Caribe en la policrisis del sistema-mundo contemporáneo», Giuseppe Lo Brutto y Eduardo Crivelli desarrollan un prolijo análisis del papel de América Latina y el Caribe en el actual contexto del declive hegemónico estadounidense y sus tensiones con el vigoroso ascenso chino. A través de una perspectiva del sistema-mundo, los autores afirman que nuestro hemisferio atraviesa una múltiple crisis o policrisis, develando las contradicciones del modelo neoliberal y evidenciando las limitantes que tiene la región para su adecuada inserción en el escenario internacional en reconfiguración. Este texto evidencia la forma en que los Estados del Sur Global latinoamericanos y caribeños navegan entre alianzas tradicionales y nuevas estrategias de cooperación Sur-Sur, mecanismo clave para el ascenso de un orden internacional caracterizado por la multipolaridad.
Manteniendo el foco en la región de América Latina y el Caribe, Daniele Benzi y Alexander Du-Bois Arana, en el sexto capítulo nombrado «La cooperación Sur-Sur en América Latina a un cuarto de siglo: un enfoque aún menos indulgente», examinan el desarrollo y fracaso de las diversas iniciativas de cooperación Sur-Sur que marcaron a nuestro continente a principios del siglo. Bajo una óptica crítica, este capítulo se mantiene ciertamente escéptico acerca del papel optimista que otorgan diversos análisis a esta clase de cooperación; a través del desarrollo de los conceptos de policrisis, interregno y caos sistémico, los autores sostienen que, más allá de funcionar como una herramienta de integración, este tipo de cooperación a menudo ha sido contraproducente para el regionalismo y el desarrollo autónomo de las naciones, reproduciendo patrones de dependencia estructural.
En el séptimo capítulo, que tiene por nombre «Empresas con capital mayoritariamente público de China en México. Dinámicas diferenciadas en la cooperación Sur-Sur», y realizado por Ada Celsa Cabrera García y Dulce Gabriela Paz Juárez, se hace una revisión de la relación entre México y el gigante asiático desde finales del siglo xx. Mediante un análisis comparado con el caso brasileño, las autoras evalúan la relevancia que desempeñan en nuestros países las empresas controladas por el Partido Comunista Chino, dotadas principalmente de capital público, y dirigidas a través de la State-owned Assets Supervision and Administration Commission of the State Council (sasac). Matizando ambos casos, se hace hincapié en que el papel de subordinación que ha desempeñado México frente a Estados Unidos representa un escollo estructural que impide profundizar los vínculos comerciales y diplomáticos con China, lo cual sitúa a nuestro país en una posición ambigua frente a la transición hegemónica global.
Por su parte, el octavo capítulo, de nombre «La cooperación Sur-Sur en la policrisis global: una aproximación desde la agenda internacional colombiana», nos sitúa en la Colombia de Gustavo Petro. En este texto, Gustavo Rodríguez Albor y David Luquetta Cediel se sumergen en el análisis del desgaste del modelo capitalista neoliberal y ofrecen una amplia perspectiva del giro político que ha dado el país andino desde la llegada de Gustavo Petro a la presidencia en 2022, tomando como referencia la doctrina del no-alineamiento activo. Asimismo, sitúan la cooperación Sur-Sur como recurso clave para la diversificación de alianzas y como amortiguador de las implicaciones que pueda tener el ascendente desorden global dentro de la región.
A la luz de la complejidad que representa el análisis certero de las distintas variables que convergen en la geopolítica del Medio Oriente, el noveno capítulo, titulado «Caos sistémico y modalidades multipolares de las disputas hegemónicas. El caso de macrorregión del Medio Oriente», escrito de forma colaborativa entre Carmelo Buscema y Víctor Moreno-Aguilar, se propone llevar a cabo un análisis exhaustivo de la región como epicentro del choque entre el multipolarismo abierto, liderado por Pekín, y el multipolarismo cínico, impulsado por Washington. Bajo un enfoque del sistema-mundo arrighiano, los autores proporcionan una visión integral de la reconfiguración de alianzas que se está gestando en el marco del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo, actores centrales en el comercio global que buscan adquirir una mayor autonomía frente a la hegemonía estadounidense, país que ha ejercido su control sobre la región durante décadas a través de sus vínculos con Israel.
Tras un recorrido de gran calado y rigor académico, esta obra cierra de forma magistral con el capítulo «La primera victoria de la Nueva Guerra Fría: China gana la batalla por el relato del Sur Global», mismo que expone la narrativa estratégica china que ha cubierto el significante vacío por el cual compiten las grandes potencias y que ha conseguido impulsar un relato de unidad entre los países del Sur Global frente a la hegemonía occidental. Por medio de un enfoque teórico que se adentra en el pensamiento, la historia y el discurso chino, este material propone que el gigante asiático ha logrado desarticular el discurso vertical que promovían grupos como el G7, ofreciendo un modelo de desarrollo sin imposiciones ideológicas y que, en gran medida, obtiene legitimidad gracias al pasado colonial que comparten los países del Sur Global y del cual China también fue víctima, consolándola como polo de referencia del multilateralismo del siglo xxi.
A este respecto, cabe mencionar que la crisis estructural del capitalismo (Wallerstein, 2015) provoca que el mundo que nos rodea cada día sea más impredecible e incierto; por ello, la obra La cooperación Sur-Sur en la policrisis de la globalización capitalista se erige como un recurso teórico sustancial no sólo para comprender a profundidad la crisis generalizada o policrisis que atraviesan las distintas regiones del planeta y sus implicaciones dentro de nuestro contexto doméstico, sino que también se alza como un instrumento de análisis que nos permite identificar que existen alternativas desarrollistas verdaderamente soberanas, basadas en el respeto entre civilizaciones y en el reconocimiento del derecho a la autodeterminación de los pueblos. Esta alternativa, que lleva por nombre cooperación Sur-Sur, aunque no está exenta de contradicciones, se perfila como un contramovimiento que espera desarticular el orden internacional jerárquico que se gestó durante la posguerra para fundar sobre sus fracasos una nueva sociedad internacional, más justa y equitativa. Ante ello, esta obra se posiciona como indispensable para comprender el rumbo que está tomando el mundo, por lo que será de gran utilidad para los cuerpos académicos, los agentes de decisión y toda aquella persona interesada en asimilar las cuestiones estructurales que impactan en nuestra vida diaria.
Referencias
Amin, S. (1990 [1985]). Delinking: Towards a Polycentric World [Desconexión: Hacia un mundo policéntrico]. Zed Books.
Arrighi, G. (2007). Adam Smith en Pekín: Orígenes y fundamentos del siglo xxi. Akal.
Gramsci, A. (1999 [1975]). Cuadernos de la cárcel ‑ Edición crítica del Instituto Gramsci a cargo de Valentino Gerratana. Era.
Luxemburg, Rosa (1912). La acumulación del capital. Edicions internacionals Sedov.
Morin, Edgar, y Kern, Anne Brigitte (1993 [1999]). Homeland Earth: a Manifesto for the New Millennium [Tierra Patria: Un manifiesto para el nuevo milenio]. Hampton Press.
Sanahuja, J. y Stefanoni, P. (2023). Extremas derechas y democracia: perspectivas iberoamericanas. Fundación Carolina.
Tsetung, M. (1972 [1958]). Citas del presidente Mao Tsetung. Ediciones de Lenguas Extranjeras Pekín.
Wallerstein, I. (2015). La crisis estructural o por qué los capitalistas ya no encuentran gratificante al capitalismo. En Wallerstein, I. et al. ¿Tiene futuro el capitalismo?, Siglo xxi.